Sobre la tierra viven los árboles y bajo el cielo las nubes, pomposas y funestas formas. Dentro de la copa de un árbol se abrigan un sin fin de aves que sobrevuelan el cielo a merced del clima y la noche. Los rayos del Sol son percibidos a miles de años luz por aquellos seres, que tanto dependen de él y en gracia reciben su amor y calor. Con un canto eterno las aves despiertan contentas saludando al astro que recibe de igual modo su amor. Las acompañará durante el día y les permitirá descansar en las noches para que tengan sueños que se puedan realizar. Las aves proclaman el cielo como propio y habitan sobre la tierra al descansar y para alimentarse también, son capaces al mismo tiempo de sumergirse en las aguas que refrescan su ser y las nutre.
Que tan grande es el espíritu del humano cuyo cuerpo yace en la tierra y su mente lo hace en las alturas, si la bondad en su corazón existiera y en gratitud ofreciera toda su vida como lo hace un ave con su canto este mundo estaría lleno de música.
No hay prisa por comprender a Dios ni por ponerle nombre, tenemos muchas palabras para eso y hoy en día es complicado utilizar nuestras poderosas palabras siempre tornándolas en contra nuestro. Que te impide creer en la vida y tener fe, una persona que no cree en si mismo siempre sufrirá pero aquel que encuentre a un amigo en su corazón y aun aliado en su conciencia reinara feliz en los cielos.
Como es arriba es abajo, que grande es el espíritu del humano pues alberga la infinidad del espacio en su pequeño corazón ignorante de todo lo que ha creado con un ínfimo pensamiento. Se destruye a si mismo mediante el sufrimiento que ha elegido experimentar, abre tu corazón al gozo y se uno con la inmensidad del universo que te ama tal cual eres.
Que tan grande es el espíritu del humano cuyo cuerpo yace en la tierra y su mente lo hace en las alturas, si la bondad en su corazón existiera y en gratitud ofreciera toda su vida como lo hace un ave con su canto este mundo estaría lleno de música.
No hay prisa por comprender a Dios ni por ponerle nombre, tenemos muchas palabras para eso y hoy en día es complicado utilizar nuestras poderosas palabras siempre tornándolas en contra nuestro. Que te impide creer en la vida y tener fe, una persona que no cree en si mismo siempre sufrirá pero aquel que encuentre a un amigo en su corazón y aun aliado en su conciencia reinara feliz en los cielos.
Como es arriba es abajo, que grande es el espíritu del humano pues alberga la infinidad del espacio en su pequeño corazón ignorante de todo lo que ha creado con un ínfimo pensamiento. Se destruye a si mismo mediante el sufrimiento que ha elegido experimentar, abre tu corazón al gozo y se uno con la inmensidad del universo que te ama tal cual eres.
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